Esta mañana nos hemos levantado sin demasiadas prisas, después de la agitada jornada del día anterior. Tranquilamente hemos ido al I-site para consultar las cosas que se podían hacer en Turangi. Las fundamentales: pesca y más pesca. Es uno de los sitios más famosos del mundo para pescar truchas e incluso tienen un centro de estudios y observación del susodicho pececillo… De hecho, en nuestro camino a Taupo, que está a unos 45 km, vimos un montón de pescadores en plena faena en el río Waikato.
Como vimos que había más cosas que ver en Taupo, cogimos la autocaravana y nos fuimos para allá. Son 45 km bordeando el Lago Taupo. Es el más grande de Nueva Zelanda, con más de 40 km de longitud, y se formó hace millones de años en el cráter de un antiguo volcán. Conforme lo vas bordeando, se puede ver al fondo los 3 volcanes más famosos de NZ, entre los que se encuentra la montaña más fotografiada de los últimos tiempos: el Ngaurhoe, alias “el Monte del Destino” del Señor de los Anillos…
Taupo es una ciudad eminentemente vacacional, donde muchísima gente acude en verano, de ahí la cantidad de hoteles y moteles que hay en la ciudad. Nosotros nos dirigimos en primer lugar a unos 5 km aproximadamente al norte, en dirección Hamilton, para ver los denominados “Cráteres de la Luna”.
Esta zona termal surgió a raiz de los ajustes hidroeléctricos en la década de los cincuenta provocados por la central. Cuando los niveles de agua subterránea descendieron y cambió la presión, los cráteres de la luna aparecieron con nuevas fumarolas de vapor y piscinas de lodo burbujeantes. Nos costó 12$ la entrada y se trata de una caminata de 45min aproximadamente a lo largo de todos los cráteres, respirando azufre. Es muy curioso y sirve como aperitivo a lo que uno puede ver a continuación.
Sin perder el tiempo con las terrazas Waikarei (hechas por la mano del hombre como réplica a las naturales que se perdieron con la erupción del Tarawera en 1886), nosotros preferimos encaminarnos al Valle Escondido o Orakei Korako. Se trata probablemente del mejor recinto termal de Nueva Zelanda. A pesar de que ¾ partes del parque se encuentran sumergidas bajo la presa del lago Ohakuri, la parte que se conserva es realmente asombrosa. La visita la iniciamos con un pequeño paseo en bote a motos, que cruza el río hasta el comienzo de las terrazas de sílice. A partir de ahí, una hora y media de visita nos dejó con la boca abierta. Vimos distintos géiseres, calderas llenas de agua caliente, pequeñas cascadas termales y sobre todo una zona llamada la Paleta del Artista, que ya veréis en fotos, y que es sencillamente preciosa. El plato fuerte final es la cueva Ruatapu, una de las dos únicas cuevas termales que existen en el mundo. Es una impresionante cavidad natural que tiene una pequeña laguna verde jade, y que las mujeres maoríes usaban para acicalarse antes de su boda. Nosotros pedimos un deseo cada uno siguiendo la tradición, metiendo la mano izquierda en el agua caliente. A ver si se cumplen!!
La visión de toda la zona es particularmente atrayente porque los colores ocre, blanco y añil, junto con algún toque de rojo y verde, da a las llamadas terrazas esmeralda una vistosidad fuera de lugar. Encima, con la luz del sol todavía lucen más, así que volvimos a tener suerte con el tiempo!!
De vuelta a Taupo, paramos en las llamadas Huka Falls (Cascadas Huka), lugar donde el Waikato, río más largo de Nueva Zelanda, que nace en el Lago Taupo, atraviesa una estrecha sima precipitándose desde 10 metros a una laguna. La altura puede parecer una tontería pero el volumen y la fuerza del agua que se precipita por allí la hace increíble. En maorí, “Hukanui” significa gran cuerpo de espuma, debido precisamente a la cantidad de espuma provocada por las aguas al caer al río.
Como se nos había hecho tarde para comer pero pronto para cenar, nos encontramos con que todo estaba cerrado, restaurantes y cafés, así que acabamos malcomiendo en un Kentucky Fried Chicken, un desastre, contemplando a vacas maoríes (ya sabemos por qué están tan gordos).
Queríamos haber ido a unos baños termales cerca de Turangi pero esa tarde no estábamos ninguno de los dos demasiado bien, así que nos fuimos al Top 10 de Taupo y ya no nos movimos de allí. Suponemos que todo se debió a la resaca de la jornada ferry-caravana del día anterior.
Como vimos que había más cosas que ver en Taupo, cogimos la autocaravana y nos fuimos para allá. Son 45 km bordeando el Lago Taupo. Es el más grande de Nueva Zelanda, con más de 40 km de longitud, y se formó hace millones de años en el cráter de un antiguo volcán. Conforme lo vas bordeando, se puede ver al fondo los 3 volcanes más famosos de NZ, entre los que se encuentra la montaña más fotografiada de los últimos tiempos: el Ngaurhoe, alias “el Monte del Destino” del Señor de los Anillos…
Taupo es una ciudad eminentemente vacacional, donde muchísima gente acude en verano, de ahí la cantidad de hoteles y moteles que hay en la ciudad. Nosotros nos dirigimos en primer lugar a unos 5 km aproximadamente al norte, en dirección Hamilton, para ver los denominados “Cráteres de la Luna”.
Esta zona termal surgió a raiz de los ajustes hidroeléctricos en la década de los cincuenta provocados por la central. Cuando los niveles de agua subterránea descendieron y cambió la presión, los cráteres de la luna aparecieron con nuevas fumarolas de vapor y piscinas de lodo burbujeantes. Nos costó 12$ la entrada y se trata de una caminata de 45min aproximadamente a lo largo de todos los cráteres, respirando azufre. Es muy curioso y sirve como aperitivo a lo que uno puede ver a continuación.
Sin perder el tiempo con las terrazas Waikarei (hechas por la mano del hombre como réplica a las naturales que se perdieron con la erupción del Tarawera en 1886), nosotros preferimos encaminarnos al Valle Escondido o Orakei Korako. Se trata probablemente del mejor recinto termal de Nueva Zelanda. A pesar de que ¾ partes del parque se encuentran sumergidas bajo la presa del lago Ohakuri, la parte que se conserva es realmente asombrosa. La visita la iniciamos con un pequeño paseo en bote a motos, que cruza el río hasta el comienzo de las terrazas de sílice. A partir de ahí, una hora y media de visita nos dejó con la boca abierta. Vimos distintos géiseres, calderas llenas de agua caliente, pequeñas cascadas termales y sobre todo una zona llamada la Paleta del Artista, que ya veréis en fotos, y que es sencillamente preciosa. El plato fuerte final es la cueva Ruatapu, una de las dos únicas cuevas termales que existen en el mundo. Es una impresionante cavidad natural que tiene una pequeña laguna verde jade, y que las mujeres maoríes usaban para acicalarse antes de su boda. Nosotros pedimos un deseo cada uno siguiendo la tradición, metiendo la mano izquierda en el agua caliente. A ver si se cumplen!!
La visión de toda la zona es particularmente atrayente porque los colores ocre, blanco y añil, junto con algún toque de rojo y verde, da a las llamadas terrazas esmeralda una vistosidad fuera de lugar. Encima, con la luz del sol todavía lucen más, así que volvimos a tener suerte con el tiempo!!
De vuelta a Taupo, paramos en las llamadas Huka Falls (Cascadas Huka), lugar donde el Waikato, río más largo de Nueva Zelanda, que nace en el Lago Taupo, atraviesa una estrecha sima precipitándose desde 10 metros a una laguna. La altura puede parecer una tontería pero el volumen y la fuerza del agua que se precipita por allí la hace increíble. En maorí, “Hukanui” significa gran cuerpo de espuma, debido precisamente a la cantidad de espuma provocada por las aguas al caer al río.
Como se nos había hecho tarde para comer pero pronto para cenar, nos encontramos con que todo estaba cerrado, restaurantes y cafés, así que acabamos malcomiendo en un Kentucky Fried Chicken, un desastre, contemplando a vacas maoríes (ya sabemos por qué están tan gordos).
Queríamos haber ido a unos baños termales cerca de Turangi pero esa tarde no estábamos ninguno de los dos demasiado bien, así que nos fuimos al Top 10 de Taupo y ya no nos movimos de allí. Suponemos que todo se debió a la resaca de la jornada ferry-caravana del día anterior.
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